Conducir un híbrido enchufable manteniendo en todo momento las sensaciones y el confort de un vehículo eléctrico. Esa es la filosofía de la gama DM-i de BYD, que con la llegada del BYD DOLPHIN G DM-i sigue creciendo y llevando a más segmentos su eficiencia, versatilidad y prestaciones.
La completa gama de híbridos enchufables de BYD se compone ahora del recién llegado DOLPHIN G DM-i en el segmento de los utilitarios de 5 puertas, el ATTO 2 DM-i entre los SUV del segmento B, el SEAL 6 DM-i, disponible con carrocería sedán y familiar Touring, y el SEAL U DM-i como SUV del segmento D. Una oferta diversa que, impulsada por el liderazgo del ATTO 2 DM-i y el SEAL U DM-i, como los híbridos enchufables más vendidos en el mercado español en lo que llevamos de 2026, afianza la posición de liderazgo de BYD.
A diferencia de los sistemas híbridos enchufables tradicionales, la arquitectura DM-i de BYD prioriza el funcionamiento eléctrico, impulsando las ruedas mediante el motor eléctrico en la mayoría de situaciones. Esto garantiza una conducción silenciosa y una respuesta instantánea, permitiendo que el motor de gasolina funcione en su régimen de máxima eficiencia para alimentar el sistema o generar energía eléctrica y mantener un nivel adecuado de carga en la Blade Battery.
Las siglas DM-i hacen referencia a Dual Mode Intelligence, una configuración que incluye un sistema de propulsión eléctrico con uno o dos motores, un motor de gasolina, un sistema generador y una gestión electrónica avanzada para lograr el equilibrio perfecto entre prestaciones y eficiencia.
Consejos prácticos de conducción: optimizar el uso de la tecnología DM-i
Aunque el sistema DM-i opera de forma inteligente y automática, el conductor puede controlar a través del selector de modos y de la pantalla central entre los modos de uso eléctrico EV (modo 100% eléctrico, en el que las ruedas son impulsadas únicamente por el motor eléctrico, disponible siempre que haya suficiente nivel de carga en la batería) y HEV (híbrido, en el que el sistema combina de forma inteligente la energía eléctrica y la procedente del motor de gasolina).
Esto permite adaptar el funcionamiento del vehículo a las necesidades de cada trayecto. El modo EV resulta especialmente adecuado para los desplazamientos cotidianos y urbanos, mientras que el modo HEV permite afrontar trayectos largos aprovechando la autonomía combinada del sistema.
También el conductor puede intervenir sobre el nivel objetivo de SOC o estado de carga de la batería entre un rango del 25% al 70%, estableciendo un nivel de carga objetivo para decidir cuánta energía eléctrica se desea conservar o recuperar durante la marcha. De esta forma, el conductor puede elegir entre dos filosofías de funcionamiento:
Una ventaja clave del sistema DM-i de BYD es su funcionamiento automático: el vehículo gestiona la transición entre los propulsores según el estado de carga de la batería, la velocidad de circulación, la demanda de potencia y las condiciones de conducción, sin intervención del conductor.
El modo EV es el ideal para los desplazamientos cotidianos y urbanos, ya que el coche funciona como un vehículo 100% eléctrico, recurriendo por completo a la energía de la batería siempre que las condiciones lo permiten. Utiliza exclusivamente el motor eléctrico de tracción (o dos motores en el caso de la versión Design del SEAL U DM-i), el cual también se emplea para recuperar la energía que de otro modo se perdería durante las frenadas, contribuyendo así a recargar la batería.
Cuando el conductor selecciona el modo HEV, o cuando el sistema determina automáticamente que es necesario recurrir al motor de gasolina, los sistemas inteligentes toman el control para alternar automáticamente entre cinco configuraciones diferentes en función de factores como el estado de carga de la batería, la velocidad y las condiciones de conducción.
El sistema también incluye un embrague entre el motor térmico y las ruedas que puede acoplarse para dar paso a las tres configuraciones restantes; una selección que, de nuevo, realizan las unidades de control inteligente del vehículo sin necesidad de que el conductor intervenga.
Para obtener el máximo rendimiento energético de esta arquitectura, la clave es recargar la batería siempre que sea posible, sin esperar a que disminuya a niveles mínimos su carga. Mantener la Blade Battery con un nivel de carga adecuado permite al sistema DM-i operar más tiempo en modo 100% eléctrico, maximizando la eficiencia, suavidad y respuesta instantánea. Si bien la mecánica de gasolina otorga una total tranquilidad para abordar viajes de larga distancia, el uso de la energía eléctrica es el factor que marca la diferencia en el ahorro y el confort diario.
Autonomías conjuntas de hasta 1.505 km1 con un bajo consumo
Todos los modelos de la gama DM-i de BYD ofrecen elevadas autonomías conjuntas —que van desde los 930 km del ATTO 2 DM-i Active hasta los 1.505 km del BYD SEAL 6 DM-i Boost con carrocería sedán1— con consumos realmente bajos; que van desde los 11,5 -DOLPHIN G DM-i Active- a los 18,5 - SEAL U DM-i Design AWD- kWh/100 km en ciclo urbano en modo eléctrico, los 0,7 -SEAL U DM-i Comfort con su batería de 26,6 kWh- a 1,3 l/100 km ponderados en ciclo combinado (modo híbrido con batería cargada) o los 5,1 -DOLPHIN G DM-i Active- a 6,4 -SEAL U DM-i Design AWD- l/100 km en ciclo combinado (modo híbrido con batería muy baja de carga). Moviéndose la mayoría de las versiones en este ciclo combinado con la carga de la batería en los niveles más bajos entre 5,3 y 5,6 l/100 km.
Sobre BYD
Fundada en febrero de 1995 y presente en Europa desde 1998, BYD es el mayor fabricante mundial de vehículos enchufables acumulando más de 13 millones de unidades vendidas. Con presencia en 90 países, desempeña un papel muy relevante en industrias relacionadas con la automoción, la electrónica, las energías renovables y el transporte ferroviario.
BYD es una multinacional tecnológica de capital privado titular de más de 60.000 patentes propias que ha focalizado su estrategia en el desarrollo de innovaciones que comprenden la fabricación de baterías, motores eléctricos, sistemas de control electrónico y chips semiconductores. BYD cuenta con 120.000 ingenieros en su plantilla de más de un millón de empleados, que desarrollan su labor en más de 30 parques industriales y 11 centros de investigación.
El objetivo de BYD es ofrecer soluciones capaces de mejorar la vida de las personas a través de la creación de un ecosistema completo de energía limpia que reduzca la dependencia mundial de los combustibles fósiles. En los últimos años, ha desarrollado importantes avances tecnológicos, como la Blade Battery, la e-Platform 3.0 y la tecnología Cell to Body.
(1) Autonomía determinada de acuerdo al método de prueba WLTP (Procedimiento Mundial Armonizado para el Ensayo de Vehículos Ligeros). El consumo de energía, las emisiones de CO2 y la autonomía de un vehículo no dependen únicamente de sus características técnicas y estado de las baterías. Estos factores también se ven afectados de manera significativa por el estilo de conducción, la temperatura exterior, el uso de dispositivos de confort (como el aire acondicionado o la calefacción), la orografía y estado de las carreteras, la carga del vehículo e incluso la presión de los neumáticos.