Los coches híbridos enchufables combinan la conducción eléctrica con un motor de combustión, una fórmula todavía nueva para muchos conductores. Los modelos de primera generación, un vocabulario poco familiar y una terminología técnica compleja han hecho que se acumulen muchas ideas equivocadas sobre los híbridos enchufables y sus ventajas.

 

A continuación desmontamos los mitos más extendidos sobre los coches híbridos enchufables: desde la duración de la batería hasta los hábitos de carga, las prestaciones o si realmente son mejores para el medio ambiente que un coche eléctrico. El objetivo es que tomes tu decisión con información fiable.

¿Cómo funciona un coche híbrido enchufable?

Un coche híbrido enchufable (PHEV) utiliza dos fuentes de energía: un motor eléctrico y un motor de gasolina. A diferencia de los híbridos autorrecargables (HEV), el híbrido enchufable necesita conectarse a una fuente de electricidad para recargar la batería, igual que un coche eléctrico. Puedes cargarlo en un enchufe doméstico, en un wallbox instalado en casa o en un punto de carga público de mayor potencia, como los de aparcamientos, centros de trabajo y supermercados.

 

Un híbrido enchufable puede recorrer entre 30 y 130 km utilizando solo energía eléctrica, según el modelo. Durante esos kilómetros el motor de gasolina permanece apagado y es el motor eléctrico el que mueve las ruedas, lo que convierte a los PHEV en una opción excelente para la conducción urbana, con arranques y paradas constantes.

 

Por ejemplo, el BYD SEAL U DM-i alcanza hasta 125 km de autonomía eléctrica y hasta 1.125 km de autonomía combinada. El BYD SEAL 6 DM-i ofrece hasta 105 km en modo 100 % eléctrico y una autonomía combinada de hasta 1.505 km.

 

Cuando la batería se queda con poca carga, el motor de gasolina entra en funcionamiento de forma automática. A partir de ahí, motor térmico y motor eléctrico trabajan juntos y el sistema alterna entre ambas fuentes de energía de manera imperceptible, como ocurre con la tecnología DM-i Dual Mode de BYD.

 

Los híbridos enchufables también aprovechan la frenada regenerativa: al reducir la velocidad, el motor eléctrico recupera parte de la energía y la devuelve a la batería. No llega a cargarla por completo, pero mejora la eficiencia del conjunto.

Mitos más habituales sobre los coches híbridos enchufables

  • La batería de un híbrido enchufable dura poco:

    Las baterías de los híbridos enchufables están diseñadas para durar toda la vida útil del coche. Los fabricantes suelen ofrecer garantías de 8 años o 160.000 km para la batería, y muchos modelos superan holgadamente los 240.000–320.000 km. En la práctica, es muy poco probable que tengas que sustituir la batería mientras el coche sea tuyo.

     

    Todos nuestros híbridos enchufables, incluido el BYD SEAL U DM-i, montan la Blade Battery de BYD, diseñada para ofrecer una vida útil excepcional y capaz de superar los 5.000 ciclos de carga.

     

    La preocupación por la duración de la batería procede en gran medida de la desconfianza que acompaña a esta tecnología desde que los coches eléctricos e híbridos empezaron a popularizarse. Además, muchos conductores la asocian a la degradación de la batería del móvil, que no es comparable.

     

    También existe el temor al coste de una sustitución, pero en la práctica es un escenario poco frecuente.

  • Hay que cargar el híbrido enchufable todos los días:

    No es necesario cargarlo a diario para aprovechar sus ventajas. Si acabas de hacer un viaje largo y la batería está baja, tendrás que enchufarlo; pero si solo lo has usado para trayectos cortos, es probable que aún te quede carga suficiente.

     

    Para maximizar la eficiencia y la vida útil de la batería, lo recomendable es mantener el estado de carga (SOC) entre el 20 % y el 80 %. Consulta el porcentaje con regularidad y recarga cuando lo necesites.

     

    Este mito nace de dar por hecho que un PHEV funciona igual que un coche 100 % eléctrico. Muchos conductores temen que, si no cargan cada día, el vehículo no funcione correctamente o se queden tirados. También hay quien piensa que un híbrido enchufable resulta incómodo si no sigues una rutina de carga estricta.

  • Los híbridos enchufables no tienen potencia:

    Muchos híbridos enchufables son más potentes que sus equivalentes de gasolina o diésel.

     

    El par instantáneo del motor eléctrico se traduce en aceleraciones más rápidas y en una conducción más suave gracias a la combinación de dos fuentes de energía. A ello se suma una mejor tracción. La suma de gasolina y electricidad da como resultado unas prestaciones superiores y constantes durante todo el trayecto. Los híbridos enchufables no van faltos de potencia: están diseñados para ser eficientes y potentes en carretera.

  • Un híbrido enchufable contamina igual que un coche de combustión:

    En la mayoría de situaciones reales, un híbrido enchufable emite menos que un coche de gasolina o diésel. Los PHEV están diseñados para reducir tanto el consumo de combustible como las emisiones del tubo de escape, sobre todo en trayectos cortos y en circulación con muchas paradas y arranques.

     

    En esos trayectos cortos las emisiones del tubo de escape son cero, algo imposible en un coche de gasolina o diésel. Esto significa que una parte importante del kilometraje anual se recorre con electricidad, que el consumo medio mejora y que el combustible total quemado a lo largo de la vida del vehículo se reduce.

     

    La eficiencia depende también del uso que se le dé. Si mantienes el híbrido enchufable cargado, el consumo baja, las emisiones se reducen y los trayectos cortos pasan a ser cero emisiones. Si no lo cargas, el coche funcionará apoyándose en el motor de gasolina y no aprovecharás todo su potencial medioambiental.

¿Para quién es un coche híbrido enchufable?

Los híbridos enchufables son una excelente opción de transición entre la gasolina, el diésel y el coche 100 % eléctrico. Encajan especialmente bien con estos perfiles:

 

  • Quien se desplaza a diario al trabajo: recorridos de 30 a 80 km, carga principalmente en casa o en la oficina y uso mayoritariamente eléctrico.

  • Quien tiene acceso a un punto de carga: en casa, en el trabajo o en cargadores públicos rápidos.

  • Quien hace viajes largos de forma puntual: sin la ansiedad de autonomía de un coche 100 % eléctrico y con flexibilidad para escapadas y trayectos largos.

  • Quien quiere reducir su impacto ambiental: menos emisiones por el tubo de escape y menor consumo, como paso previo al coche totalmente eléctrico.

  • Familias que valoran la flexibilidad: espacio de carga aprovechable y ahorro de combustible sin cambiar radicalmente sus hábitos.

Los coches híbridos enchufables son ideales para quien quiere disfrutar de las ventajas de la conducción eléctrica sin preocuparse por la autonomía. Aun así, antes de decidirte conviene comprobar si tendrás acceso a un punto de carga: sin él, no podrás aprovechar sus beneficios.

 

¿Quieres saber más? Encuentra todo lo que necesitas en nuestra guía de coches híbridos. Descubre también nuestra gama de híbridos enchufables, con el BYD SEAL U DM-i y el BYD ATTO 2 DM-i.

 

Y como no hay mejor forma de desmentir un mito que vivirlo en primera persona, te invitamos a solicitar una prueba de conducción en tu concesionario BYD más cercano. ¡Ponte al volante y experimenta nuestra tecnología DM-i tú mismo!

*Contenido informativo. Esta guía tiene carácter divulgativo y no constituye una oferta comercial ni asesoramiento técnico, fiscal o financiero. Las cifras de autonomía, consumo y emisiones proceden del ciclo de homologación WLTP y pueden variar en condiciones reales de uso según el estilo de conducción, la carga transportada, la temperatura exterior, el estado de la batería, la orografía y el mantenimiento del vehículo. Las características, equipamientos y datos técnicos varían según la versión y están sujetos a cambios sin previo aviso. Consulta los datos oficiales de consumo y emisiones de cada modelo en su ficha de producto o en tu concesionario BYD. 

Las condiciones, la cobertura, los límites y las exclusiones de la garantía de la batería son los recogidos en el documento de garantía entregado con el vehículo y que también puedes consultar aquí. La asignación del distintivo ambiental corresponde a la Dirección General de Tráfico y se rige por los criterios vigentes en cada momento.